¿Qué pasará con los marchistas ecuatorianos que deberán volver a competir?

¿Qué pasará con los marchistas ecuatorianos que deberán volver a competir?

¿Qué pasará con los marchistas ecuatorianos que deberán volver a competir? El pasado domingo 29 de octubre, la marcha femenina de los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 se vio empañada por un insólito error que ha dejado inconformes a las atletas ecuatorianas.

Un fallo en la medición del recorrido llevó a las deportistas a completar la carrera antes de los 20 kilómetros establecidos, generando una situación sin precedentes en competiciones continentales.

Aunque las medallas obtenidas por Kimberly García de Perú (oro), Glenda Morejón de Ecuador (plata) y Evelyn Inga de Perú (bronce) se mantendrán, los tiempos no serán homologados ni validados oficialmente. Esto significa que los registros no contarán para el ranking. Las atletas se quedan sin marcas para los Juegos Olímpicos de París, un revés inusual en este tipo de eventos.

¿Qué pasará con los marchistas ecuatorianos que deberán volver a competir?

El error en la medición del recorrido, atribuido a problemas de organización de la carrera, resultó en la conclusión de la prueba con tiempos que sorprendieron por su rapidez. Kimberly García cruzó la meta con un tiempo de 1:12:26, casi 12 minutos más rápido que el récord mundial de la disciplina. Este tiempo récord, junto con los de Morejón (1:12:43) e Inga (1:14:16), habrían sido suficientes para cumplir con la marca mínima para París 2024 si la medición hubiera sido precisa.

El trazado de la marcha, diseñado para recorrer 20 kilómetros con 20 vueltas a un circuito de un kilómetro cada una, se vio afectado por la incorrecta medición. La organización, al reconocer los fallos, atribuyó la responsabilidad exclusiva a la Asociación Panamericana de Atletismo (APA). Además, declaró nulos los tiempos obtenidos en la competencia.

En un comunicado oficial, Santiago 2023 lamentó lo sucedido. Anunció la anulación de los tiempos debido a “un problema de medición, responsabilidad exclusiva de la Asociación Panamericana de Atletismo (APA)”. Este incidente dejó a las atletas ecuatorianas sin marcas oficiales para los Juegos Olímpicos. Esto ha generado descontento y confusión en un evento que debería haber sido un hito positivo en sus carreras.