Tomás Molina busca consolidarse en Liga de Quito

Tomás Molina llamó la atención de la hinchada de Liga de Quito con sus dos ultimas actuaciones en la LigaPro. El delantero argentino marcó tres tantos en dos cotejos y todos sirvieron para que el club sumara puntos claves.

Molina tiene clara cuál es su misión en Liga. Sabe que debe aportar con goles y transformarse rápidamente en goleador. Ese puesto está vacante desde mediados del 2021, cuando se fue el colombiano Cristian Martínez Borja.

Pero su trayectoria no le da tanto rédito. Llegó al país proveniente de un club de poca monta en su natal Argentina y con escasos goles. En el 2021 apenas convirtió 10 goles en 27 cotejos que disputó vistiendo la camiseta de Ferro Carril Oeste, de la Serie B.

 

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Antes de llegar a la U, solo había marcado 19 tantos. Tras su segundo doblete como profesional, el que le marcó a Técnico Universitario por la cuarta fecha del torneo, todos acolitaron a verlo. Su llegada fue discreta. No fue anunciado con bombos y platillos por la dirigencia. De hecho, hasta se dudó de que estuviera bien de salud.

“Hacer un gol en el primer partido que juegas es muy bueno. Es el debut que uno quiere. Me desahogué en el grito de gol, pero siempre que anoto festejo con mucha euforia”, afirmó Molina.

Dias antes a su debut ante Universidad Católica, los médicos del club aseguraron que sufría una dolencia en el Pubis. Una lesión compleja que no fue detectada en los chequeos médicos y que ponía una condicionante a Molina.

Pero terminó jugando, haciendo goles y salvando a su equipo del bochorno. Liga derrotó 2-1 al cuadro universitario con un tanto y repitió a semana seguida ante Técnico con un doblete.

“Tienes mucha confianza cuando entras y tocas dos o tres balones, mejor si las descargas bien. Ya cuando convertí el gol la confianza creció mucho. Fue algo espectacular”, dijo Molina tras el duelo ante Católica.

Molina llegó a Quito en compañía de su hermano mayor. Ambos viven en un departamento al norte de la ciudad y están a la espera de que los suyos lleguen pronto. Eso sí, advirtió que son un ‘batallón’ y que faltará estadio para juntarlos.

“Estoy con mi hermano mayor aquí. Mi familia y mis amigos están en Buenos Aires. Todos estaban pendientes. Estuvieron viendo el partido, me felicitaron. En Argentina, tenía que pedir entradas porque no me alcanzaba a la que me venía a ver siempre. Son muchos. Tenerlos lejos no es de mi agrado, pero salió esta oportunidad y no dudé. Estoy extrañando, pero estoy muy contento. Me gusta la ciudad, la gente. Me siento bien”, dijo el ariete.