William Pacho, el inexperimentado zaguero que llamó la atención de la Bundesliga

Tiene 19 años y en su corto palmarés tiene un título y tres subcampeonatos internacionales. En 2018, William Pacho fue parte de la delegación de Independiente del Valle que terminó en segundo lugar en la Copa Libertadores Sub 20. Pero la revancha llegó más tarde que nunca: en 2020 se adjudicó este título derrotando a River Plate en la final.

No todo es color de rosa. Pacho enfrentó los dos más grandes retos de su vida un pasado 2 de noviembre de 2019. El primero fue su debut profesional, dado que jugó el primer partido con el equipo  de los ‘Rayados’ , que siempre fue su sueño (después de pertenecer a las divisiones formativas del club desde el 2017), en un cotejo frente al Delfín.

Su mayor anhelo y motivación era que su madre Glenda estaría viendo su estreno por televisión. O eso le hicieron creer sus hermanas Sonia y Gissella para que mantenga la concentración en el terreno de juego. Pero la realidad fue otra con el tan esperado cotejo: la madre dejó de existir. Un cáncer de mama provocó el fallecimiento de su mamá a los 52 años de edad, justo antes de poder ver a su hijo brillar como todo un futbolista de primera.

Asimilar esa pérdida fue el segundo gran reto de Pacho. El jugador se enteró de la fatídica noticia luego del compromiso, acompañado de sus familiares y de Efrén Mera. Pacho fue derrotado por el dolor, se desvaneció, se derrumbó sobre el suelo y solo acertó a llorar.

Como todo un guerrero, Pacho pudo salir adelante. Cuatro meses más tarde salió campeón de la Copa Libertadores Sub 20 con la camiseta de los ‘Rayados’ y, por debajo, con una casaca con la leyenda “Eres mi guerrera” acompañada del rostro de su madre. “Si ella estuviera aquí, me abrazaría lo más fuerte posible. Me diría que siempre creyó en mí, que está orgullosa, que siguió toda la Copa por televisión. No está físicamente, pero desde arriba siempre me está apoyando”, dijo Pacho tras el título.

Recordar a su madre es lo que le da fuerzas para seguir luchando día a día y cumplir su nuevo reto: convertirse en un futbolista de talla internacional. Fue precisamente por perseguir ese sueño que, desde los 13 años, dejó su hogar en Quinindé para mudarse al Complejo de Independiente del Valle.

Ahora, reside en un departamento en el Valle de Los Chillos, cercano al complejo del club. Pacho compartía vivienda con su excompañero de equipo Moisés Caicedo, quien salió del país para jugar en Inglaterra. Todo parecerá que el zaguero central seguirá los mismos pasos del volante central.

El defensa de 19 años seguiría su carrera en el Borussia Monchengladbach de la primera división del fútbol de Alemania, conocida también como la Bundesliga. Santiago Morales, gerente del equipo ‘Rayado’, aseguró que faltan pequeños detalles para que el defensa central llegue al balompié europeo.

Estilo y proyección de Pacho

El entrenador Renato Paiva ahora utiliza a Luis Segovia, quien anteriormente era central junto a Richard Schunke, como “falso” lateral izquierdo, ya que dependiendo del contexto se puede situarse en esa zona o como central izquierdo en línea de tres. Mientras que William Pacho puede ser el zaguero del medio –en línea de tres– o el central zurdo en defensa de cuatro.

El golero Moisés Ramírez conduce el esférico hasta el borde del área, dándole mucho margen a Pacho y Schunke para que se ubiquen en los carriles interiores. Un defensa central en un equipo así es de los que más balón va a maniobrar por partido. De hecho, la imagen más común de los partidos de Independiente del Valle son los centrales repitiendo pase.

Pacho es un central que demuestra un gran nivel de agresividad al instante de variar su repertorio de pase en búsqueda de encontrar soluciones para avanzar, es decir, puede tomar decisiones tanto diagonales, horizontales o verticales con la intención de generar ventajas para romper líneas, ya sea a partir de algún envío suyo o a través de la futura recepción. Y este detalle es importante porque es un futbolista que sí arriesga para ofrecer algo distinto, aunque sabe medirse: no abusa.

Eso sí, es un defensa que todavía debe potenciar ciertos detalles, porque, aunque puede mantener la calma bajo presión para localizar hombres libres con su pase, cuando debe conducir evidencia cierta falta de sensibilidad. La zurda de Pacho tiene más finura para pasar el balón que para robarlo.

También el tema su posicionamiento corporal es que se puede evidenciar en ocasiones el “detalle” que demuestra sobre todo ante regateadores o en movimiento, le falta controlar de mejor manera su reacción. Porque puede ser muy lento en determinadas acciones y se puede ver superado con facilidad. Pero al final es un análisis que hay que tomar con pinzas, como su anticipo, por un tema de edad.